En la lección de agentes dijimos que un agente es un modelo con herramientas y un bucle. Dedicamos casi todo el esfuerzo a las herramientas. Esta lección es sobre el bucle, que es donde en realidad se gana o se pierde.
La ingeniería del bucle (loop engineering) es el diseño de ese ciclo: qué pasa en cada vuelta, con qué información arranca, cuándo se corta y qué se hace cuando algo falla. Es la diferencia entre un agente que resuelve una tarea de cuarenta pasos y uno que se queda dando vueltas gastando tokens.
Las cuatro fases de una vuelta
Todo bucle de agente, por debajo de cualquier framework, hace lo mismo:
- Reunir contexto: ¿qué necesita el modelo para decidir bien esta vuelta? Es ingeniería de contexto aplicada dentro del ciclo.
- Decidir: el modelo elige una acción. Aquí no hay mucho que diseñar; es la llamada.
- Actuar: tu programa ejecuta la herramienta. Tú controlas los permisos.
- Verificar: comprobar si la acción funcionó, y devolverle al modelo un resultado que le sirva.
Las fases 1 y 4 son las que se descuidan. Y son, exactamente, las que determinan si el bucle converge.
La regla del bucle: cerrar el ciclo de retroalimentación
Un agente es útil en la medida en que puede saber si lo que hizo funcionó. Esa es toda la teoría.
Si el agente escribe código y puede ejecutar los tests, itera hasta que pasen. Si edita un archivo y puede volver a leerlo, corrige su propio error. Si manda un correo y no recibe nada de vuelta, está actuando a ciegas y no hay bucle: hay una cadena de apuestas.
De ahí sale un criterio de diseño muy práctico:
Antes de darle una herramienta a un agente, pregúntate cómo va a saber si la usó bien. Si no hay respuesta, la herramienta está incompleta.
Verificar es más barato que acertar de primera. Un agente mediocre con verificación rápida supera a un agente brillante que trabaja a ciegas.
Cuándo parar
Un bucle sin condiciones de término es una fuga de dinero. Necesita al menos cuatro:
- Éxito: el modelo declara la tarea cumplida, y —mejor— una verificación lo confirma.
- Presupuesto: un máximo de vueltas, de tokens o de tiempo. Siempre.
- Estancamiento: si dos vueltas producen el mismo estado, el bucle no avanza. Cortar.
- Escalamiento: para lo irreversible, parar y pedir aprobación humana.
Si es la probabilidad de que una vuelta acierte, con verificación y reintento la probabilidad de éxito tras vueltas es:
Con , una sola vuelta acierta el 60% de las veces; cinco vueltas verificadas llegan al 99%. Ese salto es todo el argumento a favor de invertir en el bucle en vez de en el prompt perfecto.
El bucle mínimo, escrito a mano
Vale la pena verlo sin framework, porque cabe en veinte líneas y deja claro dónde están las decisiones de diseño:
def agente(objetivo, herramientas, max_vueltas=25):
contexto = [{"rol": "usuario", "texto": objetivo}]
visto = set()
for vuelta in range(max_vueltas): # presupuesto: nunca infinito
decision = modelo.responder(contexto, herramientas=herramientas)
if decision.terminado: # término por éxito
return decision.respuesta
firma = (decision.herramienta, decision.argumentos_str)
if firma in visto: # término por estancamiento
return "El agente se repite sin avanzar."
visto.add(firma)
if decision.herramienta in IRREVERSIBLES: # escalamiento
if not pedir_aprobacion(decision):
contexto.append({"rol": "sistema", "texto": "Acción rechazada."})
continue
resultado = ejecutar(decision) # actuar
contexto.append(observacion(resultado)) # verificar: el error también informa
contexto = compactar(contexto) # el contexto no crece sin control
return "Se agotó el presupuesto de vueltas."
Fíjate en la línea de la observación: el error se le devuelve al modelo, no se esconde. Un traceback es la información más útil que puede recibir un agente. Tragarse los errores y responder "hubo un problema" es la forma más rápida de romper un bucle.
Los tres fallos clásicos
- El bucle ciego: actúa sin verificar. Acumula errores silenciosos y termina entregando algo que nunca funcionó.
- El bucle infinito: sin presupuesto ni detección de estancamiento. Reintenta la misma acción fallida hasta que alguien mira la factura.
- El bucle amnésico: compacta mal y pierde justo la restricción importante. Vuelve a proponer lo que ya se había descartado tres vueltas antes.
Para llevar
La ingeniería del bucle es el diseño del ciclo de un agente: reunir contexto, decidir, actuar y verificar. Su regla única es cerrar el ciclo de retroalimentación —si el agente no puede saber si acertó, no hay bucle— y su disciplina son las condiciones de término: éxito, presupuesto, estancamiento y escalamiento humano para lo irreversible. Los errores se devuelven al modelo, nunca se esconden. Con verificación, varias vueltas mediocres superan por mucho a un único intento brillante. Lo que ejecuta este bucle en la práctica es el harness.
